Por la tarde, la canción de cumpleaños resonó en la zona de oficinas, los compañeros del Departamento de Administración llegaron empujando una tarta exquisitamente decorada, y los tres cumpleañeros del mes fueron rodeados por todos.
Mientras la luz de las velas parpadeaba, los cumpleañeros cerraron los ojos para pedir deseos, y todos cantaron juntos el cumpleaños feliz, entre aplausos y vítores. El pastel cortado era dulce, pero no empalagoso.
Todos disfrutaron del momento mientras enviaban buenos deseos y compartían anécdotas interesantes del trabajo. Los pequeños detalles hicieron sentir especiales a los cumpleañeros. Esta sencilla pero cálida fiesta de cumpleaños, libre de distanciamientos y presiones, estuvo llena de amistad sincera entre compañeros, permitiendo que todos sintieran el cariño de la gran familia de la empresa.
